La violencia juvenil (el concepto) se está usando para acentuar (y justificar) el poder punitivo sobre la población más vulnerable, los niños. Ciertas lógicas de orden punitivo se trasladan al terreno educativo (formal y no formal), mientras la retórica de las “medidas educativas” y el “interés del menor” se consolida entre los operadores de justicia juvenil.
Daniel Jiménez

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